Por JCCRojas

© JCCRojas 2012

Venus ha jugado un papel importante en la historia de la humanidad. Relatos antiguos sobre su furia nos muestra asuntos reveladores sobre la posible desaparición de civilizaciones pasadas. No, esto no es un extracto sobre astrología con pretensiones oscurantistas. Se trata de un compendio analítico y científico que los estudiosos de la Ciencia están analizando con suma cautela y que eventualmente formará parte de las enseñanzas del Establecimiento. Venus, conocida por los primeros astrónomos de la lengua latina (latín) como Lucifer dejó una huella horrenda en la memoria de la humanidad; a pesar de que siglos más tarde se le conoció como una representación de la diosa romana del amor. Existe una abrumadora información sobre este planeta y las enormes catástrofes que generó en nuestro planeta. Sus descripciones son tan abrumadoras que el Establecimiento Científico ha rehusado creer en las mismas. Pero esto está cambiando dentro del perímetro empírico.

En las antiguas escrituras de la India, por ejemplo en las Vedas, se describe a Venus como una estrella que desprendía fuego y humo. La estrella poseía una cola que los antiguos describían como “una serpiente voladora” visible durante el día a manera de una cola oscura mientras que en la noche se le apreciaba como una cola brillante. Esta misma descripción la encontramos en el Talmud donde se designa que Venus tenía una cola que descendía o llegaba a la Tierra. En los antiguos textos mesopotámicos encontramos narraciones semejantes. El planeta arrastraba consigo una enorme y prolongada barba. Razón por la que los antiguos magos caldeos, babilónicos, asirios, entre otros describieron a Venus como un cometa con una gran cola extendida. En documentos antiguos arcanos encontramos dibujos sobre Venus. El planeta siempre aparece como un cometa con una cola prolongada. Otras culturas antiguas describen al planeta como una antorcha brillante dotada de una gran cola refulgente. En textos astronómicos del Lejano Oriente encontramos que la luz de Venus brillaba aún en pleno día. Diferentes culturas describen que en una época de antaño Venus atacó la Tierra y se produjeron enormes calamidades. En la China antigua se describe a Venus como el dragón feroz que atacó a la Tierra con su gigantesca cola. Algo digno de observar es que para estas culturas antiguas Venus era un cometa. ¿Será que tanto las tabletas antiguas como los manuscritos nos testificaron la realidad? Esto es lo que se designa en el Establecimiento Científico como “la gran herejía.” No se trata de una herejía eclesiástica donde la iglesia perseguía y condenaba a muerte aquellos que negaban sus dogmas. La Ciencia también posee dogmas y cada vez que surge un descubrimiento que atenta contra sus dogmas científicos la conducta del Establecimiento ha sido siempre la misma, supresión de la evidencia. Pero esta “herejía denegada” por el Establecimiento Científico va ganando terreno dentro de su propio territorio empírico. Cada vez aparecen resultados que muestran que esta supuesta “herejía astronómica” tiene algo de validez y no se trata de casos aislados.

Recientes Descubrimientos Comprueban Veracidad Sobre Narraciones Antiguas

Durante los pasados siglos la Ciencia ha tomado las narraciones antiguas que encontramos en diferentes manuscritos y en tabletas arqueológicas como pura mitología. Pero eso está cambiando a pasos agigantados.

En 1997 el satélite espacial SOHO descubrió que Venus tiene un campo plasmo magnético con forma de cola que se extiende hasta 45 millones de kilómetros llegando en ocasiones a pasar muy próximo a la Tierra.

Ver enlaces;

http://en.wikipedia.org/wiki/Atmosphere_of_Venus

http://www.abc.net.au/science/articles/2012/02/15/3431586.htm

http://www.thunderbolts.info/tpod/2008/arch08/080220venustail.htm

La rotación de su atmósfera es mayor que su traslación planetaria. Hasta hace poco Venus completaba una rotación sideral en 223 días; pero algo inesperado sucedió. Recientemente el planeta desaceleró su rotación y ahora completa la misma en 243 días. Este misterio incomprensible tiene a los astrónomos perplejos pues hasta la fecha no se encuentran explicaciones para tal fenómeno. Los vientos atmosféricos alcanzan 150 millas por hora y completan su rotación en tan solamente 4 días. El caso de Venus resulta incompatible con lo Establecido. Venus viola prácticamente los parámetros que el Establecimiento Científico ha planteado sobre su formación planetaria e incluso su comportamiento. Es el único planeta en nuestro sistema solar que gira en dirección opuesta. Su superficie supera los 860° F y algunas regiones alcanza cerca de 1000° F. Estos resultados inesperados e incomprensibles tiene a los mejores doctos del Establecimiento Científico en jaque y no es para menos.

Pero el asunto no termina ahí. Venus tiene más de 100 mil volcanes y su gran temperatura superficial indica que en un pasado no lejano este planeta desbordaba inmensas partículas de energía extremadamente calientes hacia el Espacio. Los astrónomos desconocían sobre la existencia de la cola de plasma magnética que tiene Venus pues se extiende hasta 45 millones de kilómetros. Fueron los expertos en plasma magnética los que reafirmaron la existencia de la misma después de que en 1997 el satélite europeo (ESA) y de la NASA SOHO descubriese el mismo por medio de lentes especiales. Este descubrimiento ha llevado a los expertos en plasma a reconocer que en tiempos antiguos la gran cola plasma magnética de Venus estaba activa. Esta  era visible al ojo humano pues hacía contacto con los elementos de corrientes magnéticas haciendo visible su gran cola como la que observamos en los cometas cuando la luz solar interactúa con su campo de corrientes plasma magnéticas. Los recientes descubrimientos sobre la actual cola invisible de plasma de Venus es totalmente compatible con lo que los antiguos dejaron por escrito. La “gran herejía” que el Establecimiento Científico ha negado durante toda su trayectoria podría ser real. Eso es, que en tiempos de antaño Venus era un cometa dotado de una enorme cola que desplazaba sus energías extremadamente calurosas debido a su gran actividad volcánica. Es indicativo que para dicha fecha la temperatura de su superficie era mucho mayor que la actual.

La cola plasma magnética de Venus fue detectada por el satélite espacial SOHO y su descubrimiento se publicó el 31 de Mayo de 1997 en la revista empírica aprobada por el propio Establecimiento Científico, la revista New Scientist.

Ver; http://www.newtonugeam.com/Pdfs/Science_toppled.pdf

Venus nuevamente rompe con lo inesperado de “lo establecido.” El planeta “cometa” aún no ha alcanzado su equilibrio eléctrico ni térmico. ¡Esto indica que su gran cola iluminada se apagó en épocas recientes! Esta “herejía de Venus” continúa creciendo y estallando en el pleno rostro del Establecimiento. Pero esta promulgada “herejía” continúa ganando adeptos dentro del propio Establecimiento. Es como si el mismo Establecimiento se sacudiera de sus propios dogmas creados. Ante las recientes pruebas ve su propia creación de dogmas sucumbirse en las profundidades de un abismo espantoso.

Surgen Calamidades En La Tierra Por El Furor De Venus

Immanuel Velicovsky en su escrito Mundos En Colisión y Edades En Caos planteó que en un principio Venus no formaba parte de nuestro sistema solar. Como ha de esperarse el Establecimiento Científico “asesinó su reputación.” En una reunión de debates dirigida por el científico Carl Sagan se preparó todo el escenario que marcó el asesinato de la reputación contra Velicovsky. Carl Sagan se prestó para esa delicada situación. Pero parece que el Cielo está haciendo justicia pues aunque el Establecimiento hizo todo lo posible a su alcance para acabar con Velicovsky, su nombre está surgiendo nuevamente como uno de los grandes genios que logró montar el rompecabezas sobre la cuestión de algunas calamidades que surgieron en la Tierra en tiempos de antaño. Durante muchos años Velicovsky estudió a profundidad el contenido que muchas culturas antiguas dejaron por escrito sobre el destino de la Tierra. Como bien mencioné al principio de este escrito, muchas culturas antiguas dejaron por escrito las grandes calamidades por las que pasó nuestro planeta. La Ciencia ha comenzado aceptar las mismas debido a las pruebas contundentes que han aparecido durante las pasadas décadas. El Establecimiento Científico lo designa como catastrofismo. ¿Qué nos narran los antiguos?

En 1957 la comunidad científica finalmente se puso de acuerdo sobre el gran cráter meteorítico en Arizona. Reafirman que fue el resultado del impacto de un asteroide que ocurrió hace casi 50 mil años. Desde entonces se han identificado más de 170 impactos en diferentes partes del planeta. Muchos expertos del Establecimiento Científico testifican que la calamidad más reciente por la cual pasó nuestro planeta fue entre el 8,000-15,000 antes de Cristo. Cuando estudiamos de cerca lo que está escrito en distintas tablas antiguas de la arqueología y en los antiguos manuscritos encontramos algo común que es de carácter global. Hemos encontrado que dentro del marco de estas fechas ocurrieron grandes catástrofes en diferentes partes del planeta. Por ejemplo, en la Biblia encontramos que en Egipto ocurrió la plaga de “granizo.” Pero la traducción de granizo es un grave error de traducción intencionada. Para la época en que la Biblia King James se tradujo al inglés, el Establecimiento Científico negaba la caída del cielo de piedras incandescentes. Los traductores bíblicos para evitar una ardua burla, prefirieron traducir la palabra hebrea barad como granizo. Pero esta palabra no significa granizo sino piedra incandescente. Podemos ver claramente que los escritores hablan de piedras incandescentes que cayeron del cielo, meteoritos. Pero como la mente humana de la época no creía que tal cosa fuese posible, los traductores tradujeron barad, piedra incandescente como granizo. Esto se hizo para proteger la imagen del establecimiento eclesiástico por que todos conocemos que del cielo cae granizo. Pero en aquella época nadie, teólogos ni científicos creían que del cielo caía piedras encendidas (meteoros). Aquí vemos un claro patrón de interferencia humana. Para proteger sus intereses los teólogos distorsionaron sus traducciones para evitar la burla y la incredulidad. No mencionaré nuevamente el tema sobre Atlantis pues dediqué una amplia sección en mi pasado escrito del 28 de Septiembre de 2012 titulado Supresiones Del Establecimiento.

Ver; https://honorabledinastia.wordpress.com/2012/09/28/supresiones-del-establecimiento/

Según los antiguos el hundimiento de Atlantis ocurrió entre el 7,227-9,950 antes de Cristo. Esto debido a enormes convulsiones geológicas que ocurrió en las aguas del Océano Atlántico. Esta fecha coincide con la fecha que algunos expertos del Establecimiento Científico suplen sobre la última calamidad (catastrofismo) que ocurrió en el planeta. Según ellos el incidente se debió a una invasión de asteroide o asteroides, y según otros debido al tercer desplazamiento del eje terrestre. Los empíricos (científicos) afirman que para esa fecha enormes porciones de tierra fueron tragadas mientras que en otras partes del mundo se levantaron nuevas tierras. Parece que la Ciencia finalmente se está poniendo a la par con los antiguos místicos.

Si la gran cola incandescente de Venus (su rabo plasmo-magnético) alcanzó la Tierra en un momento dado, esto crearía una gran devastación pues el contenido de esa enorme cola estaba dotada por enormes piedras meteóricas que se desprendieron de su cola. (Filamentos) Recordemos que el actual rabo plasmo-magnético de Venus alcanza 45 millones de kilómetros y está próximo a la Tierra. Los antiguos dejaron claro que en un momento dado de la historia Venus se encontraba más cerca de la Tierra y que poseía una gigantesca cola incandescente. Para ellos Venus era un cometa pues tenía la característica de una enorme cola. ¡Por eso algunas culturas llamaban a Venus el dragón que atacó la Tierra con su enorme cola de fuego! De ser correcto ese dato, significa que la gran cola plasmo-magnética e incandescente de Venus hizo contacto con la Tierra. Debido a que los compuestos de ese enorme rabo plásmico estaba dotado de piedras desprendidas por más de 100 mil volcanes que tiene Venus; y debido a que Venus en un momento dado se acercó a la Tierra, la fuerza gravitacional de nuestro planeta absorbió y atrajo las grandes precipitaciones de enormes meteoritos que cayeron en diferentes partes del planeta. Esto lógicamente iniciaría grandes convulsiones en nuestro planeta. Veamos las razones. Es de conocimiento científico que de producirse un choque entre el plasma magnético junto a la Ionosfera y a la Magnetosfera crearía contactos de corriente y produciría fuertes relámpagos gigantescos como nunca hemos visto hasta el día de hoy. Como punto de observación también encontramos en las narraciones antiguas que; ¡los dioses luchaban en el cielo y se atacaban con armas de relámpagos!

Pero eso no es todo. La caída precipitada de fragmentos que formaba partes de la cola plasma-magnética de Venus que cayó sobre la Tierra crearía gigantescos disturbios y produciría fuertes maremotos y al llegar a las costas derrumbarían las mismas. Resulta pues lógico la historia que los antiguos nos testifican. Eso es, que las aguas de los océanos tragaron varias islas y derrumbaron costas en diferentes partes del planeta. Como si esto fuera poco, el impacto de múltiples meteoros o asteroides en tierra firme crearía una onda de absorción que penetraría muchas millas de profundidad en el subsuelo terrestre. Provocaría la agitación y el calentamiento del magma obligando la misma a salir de forma violenta. En palabras sencillas muchos volcanes se activarían y estarían “rugiendo” durante una época indeterminada. En partes de Siberia y en Canadá se han encontrado animales helados con porciones de restos de hierba tropical en su interior. Esto indica que para esa época, el lugar donde estos animales se encontraban, el clima era trópico o semi-templado. Los restos de estos animales se han encontrado bajo hielo, lo que indica que después de la catástrofe, (catastrofismo) el clima del planeta cambió de forma repentina. Para el Establecimiento “la herejía de Venus” resulta una verdadera herejía empírica cuando algunos especialistas de nuestros tiempos afirman que en la antigüedad Saturno, Venus, Mercurio, y Marte tenían una órbita mucho más cercana a la Tierra. Debido a esos acercamientos se producía relámpagos cósmicos debido a las energías plásmicas que entraban en contacto con los conductos magnéticos de estos planetas ya que su distancia era muy próxima a la actual. El Establecimiento Científico grita; ¡basta ya de tantas incoherencias! Pero la herejía de Venus está ganando terreno dentro de los perímetros del Establecimiento Científico aunque ha sido un proceso lento. Se está cumpliendo lo que hemos publicado y reafirmado durante 12 años de la Revolución Intelectual. Eso es, la Ciencia y el Misticismo eventualmente se fusionarían. Esto lo estamos viendo en nuestros días.

En algunos textos antiguos de Sri Lanka encontramos que la ciudad de Rawana (señor de Lanka) junto a 400 mil calles fueron tragadas por el mar. Deacuerdo a estos escritos el evento tuvo lugar en la zona suroeste de la India y en Manaar en Sri Lanka. La tradición cultural del archipiélago Mergui en la península de Malaca también contiene una narración sobre el hundimiento de una civilización en esa región debido a grandes convulsiones. (Observe nuevamente-catastrofismo). En el Silappadhikaram se menciona que una gran extensión de tierra llamada Kumara Nadu y la pre-histórica Tamir Sangham que se encontraba más allá de las costas del sur de la India fueron arrasadas por las aguas del océano. Según la tradición este reino existió cerca de 30,000 a.c.- 16,000 a.c. El Ramayana y el Mahabbarata contienen narraciones sobre la tierra de Tamil Nadu que formaba parte de Kumari Kandam que alegadamente se remonta cerca de 30,000 a.c. Los recientes descubrimientos de ciudades sumergidas encontradas en Japón cerca de Yonaguni confirma la existencia de ciudades antiguas que fueron sumergidas en el mar. En otras partes de las costas asiáticas también se han realizados descubrimientos de tierras sumergidas. Todo esto muestra que en el pasado civilizaciones de la época pasaron por enormes disturbios de índole colosal tal y como lo vemos en las narraciones de la antigüedad. Lo que el Establecimiento Científico denota como “la herejía de Venus” comienza a tomar formalización y aunque posiblemente no tengamos un conocimiento claro y exacto, existen ciertos indicios entre los escritos antiguos místicos con los recientes descubrimientos de la Ciencia. La “herejía de Venus” después de todo no es tan herética como el Establecimiento lo ha presentado pues el mismo está aceptando conceptos y narraciones de los antiguos místicos.

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