Por JCCRojas

© 2011 Todos Los Derechos Reservados

Un espiritista entrenado citaba la Biblia cada domingo en su templo. Alegaba que utilizaba la Biblia por que probaba la realidad de sus creencias espiritistas. No existe peor cosa que pretender poseer un conocimiento abarcador y a la hora de la verdad cuando se le realiza un examen cuidadoso éstos fallan la prueba. ¿Porqué usted utiliza la Biblia como escudo cuando ésta se opone directamente a sus prácticas? Le comenté al “predicador espiritista.” No supo que contestar. Puesto que él usa la Biblia como modo de apoyo, lo llevé a Miqueas 5:12 donde la Biblia declara; “destruiré de tu mano las hechicerías y no se hallarán en ti agoreros.” El Antiguo Testamento también condena la hechicería pues declara; “no se halle en ti hechiceros.” Todo el Antiguo Testamento condena la hechicería al igual que el Nuevo Testamento. ¿Cómo puede un espiritista utilizar la Biblia como libro de apoyo cuando la propia Biblia condena a profundidad el sistema de sus creencias? Pero el Nuevo Testamento también condena la hechicería en diferentes libros neotestamentarios y debemos recordar que tanto para los evangelistas como para los espiritistas el Nuevo Testamento sigue vigente. En Apocalipsis 18:23 encontramos; “pues por tus hechicerías fueron engañadas todas las naciones.” El Nuevo Testamento declara que los hechiceros no entrarán al reino de los cielos.

Es obvio que la Biblia se opone directamente contra la plataforma espiritista. ¿Por lo tanto, como puede un espirita (espiritista) utilizar ese libro como método de apoyo? La respuesta es simple. Por que dicha persona no posee conocimiento. Si lo tuviera no utilizaría la Biblia como libro de apoyo. Es posible que algunos pregunten; ¿entonces la Biblia es totalmente correcta, no tiene errores? Aquí es donde se separa la paja del trigo, o como decimos en el campo; aquí es donde se separan los hombres de los niños.

El Nuevo Testamento se escribió en griego antiguo koiné. Dicho idioma ha desaparecido sobre la faz de la Tierra. Se trata de una lengua muerta, o un idioma desaparecido. Precisamente por tratarse de un idioma desaparecido, muy pocos conocen el griego koiné. Es obvio que si deseamos conocer las realidades pertinentes sobre el Nuevo Testamento, para poder disponer de  un conocimiento abarcador, tenemos que analizar el idioma en el que se escribió dicho libro. En este caso estamos tratando sobre el Nuevo Testamento.

Como conocedor del griego antiguo koiné puedo señalar una infinidad de asuntos referentes sobre la Biblia. No se trata de prepotencia, se trata de conocimiento. Debido a que el griego antiguo koiné desapareció como idioma es obvio que muy pocos pueden hablar sobre dicho idioma por que no lo conocen. ¿Qué encontramos en el Nuevo Testamento? El libro de Apocalipsis en su contenido koiné contiene palabras mal escritas, errores ortográficos. ¿Qué demuestra esta realidad? No se puede enseñar que la Biblia es perfecta. La persona que alega que el libro de Apocalipsis lo escribió Juan está errada. ¿Cómo lo sabemos? Nuevamente analizando la escritura sobre el estilo de la gramática y el conocimiento que se posee sobre la lingüística del griego koiné. Como si fuera poco, el estilo de la gramática no corresponde a la época que se le atribuye, eso es cerca del año 80-95 después de Cristo. Para detectar ese patrón, es necesario conocer el griego koiné y la realidad es que muy pocos lo conocen. El libro de Apocalipsis corresponde a una época muy posterior, bastante posterior y eso lo presentaré de forma detallada en el nuevo documental La Revolución intelectual.

En el libro de Apocalipsis al igual que en otros libros del Nuevo Testamento cuando se habla sobre hechicería se enfoca desde varias perspectivas. La palabra griega para hechicería es pharmacoa, pharmakeía, pharmakeion, y sus derivados. Si analizamos el asunto de cerca, la palabra en español farmacia se deriva del griego pharmakeía. He presentado de forma breve parte del conocimiento lingüístico sobre el significado de la palabra hechicería bajo el contexto del griego antiguo koiné.

Analicemos ahora la práctica de “pharmacoa” (hechicería) bajo las culturas griegas, helenistas, y otras culturas vecinas. Si usted conoce el idioma inglés se percatará que existe una gran similaridad entre la palabra griega koiné pharmacoa y la palabra inglés pharmacy. ¿A qué se debe esto? El inglés al igual que el español derivó algunas palabras de su lengua de varios idiomas antiguos entre ellos el griego koiné. Pharmacy es farmacia en español. Interesantemente en el pasado y aún hoy, aunque con menos práctica algunas farmacias en los EEUU de Norte América no llevan el nombre (pharmacy)  sino “Drug Store.” (Tienda de droga). Así se le denominaba a las farmacias. Pero en los últimos años se ha realizado un “arreglo de traducción” y desde varias décadas ahora llevan el nombre de pharmacy = farmacia. De modo que cuando el Nuevo Testamento hace referencia sobre la hechicería desde el punto de vista de su significado lingüístico de pharmacoa nos presenta un cuadro muy claro que no podemos percibir en otros idiomas y en las traducciones actuales por que su contexto original koiné se ha perdido por el modernismo de nuestros idiomas de actualidad. ¿Qué constituía el uso de pharmacoa? La pharmacoa, traducida en la actualidad por hechicería era el empleo de elevar la conciencia por medio del empleo de la intoxicación. Se utilizaba plantas (pharmacoa) que intoxicaba la conciencia  del “canal” y bajo ese estado de éxtasis producido por la pharmacoa que no era otra cosa que estar endrogado por medios de pharmacoa la persona daba a conocer lo que visualizó o experimentó durante ese estado de conciencia exaltada basado en la contaminación de su conciencia. El “canal” estaba endrogado por sustancias que hoy día determinamos, drogas.

El misticismo siempre ha enseñado que lo que contamina al cuerpo y a la mente debe ser rechazado por que presenta falsas nociones. Bajo un estado drogado, la conciencia del individuo no funciona realmente a cabalidad y por lo tanto los mensajes que recibe son totalmente degenerados. A eso es lo que se refiere el Nuevo Testamento cuando utiliza la palabra hechicería que en el koiné aparece como pharmacoa. El texto debe traducir hechicería como aquellos que buscan lo sublime por medio del estado de la drogadicción de sus mentes. En aquella época no existía el negocio del narcotráfico como un medio clandestino multimillonario pero existía el uso de plantas que intoxicaban y provocaba un estado drogado. Sí, la Biblia habla sobre drogas, pero si no conocemos el griego koiné pasamos estas y otras cosas desapercibidos. Si el espiritista que utiliza la Biblia como una fuente autoritaria fuese más astuto, dejaría de fumar tabaco de marihuana por que eso es precisamente pharmacoa = ¡crear un estado de conciencia alterado basado en la drogadicción de plantas!

El mero hecho que todas las fuentes bíblicas del clero, eso es, la Iglesia Apostólica Católica Romana y las denominaciones evangélicas traducen pharmacoa como hechicería es una desviación lingüística técnica que busca acomodar ciertos criterios a su propia conveniencia. Para el que conoce el griego antiguo koiné, el estilo de la gramática trasciende a una época muy posterior al primer siglo de nuestra era. Se considera que el primer siglo (después de Cristo) de nuestra era fue la época en la que se escribió el Nuevo Testamento, pero detalles como estos, entre tantos otros reflejan que el Apocalipsis y el resto del Nuevo Testamento se escribió mucho después. Ese tema en particular lo presentaremos en el nuevo documental “La Revolución Intelectual.” En todo caso la Iglesia de Roma al igual que la evangélica debería explicar de esta forma detallada como se ha explicado en este escrito, y debería suministrar de forma responsable los significados lingüísticos del griego koiné tal y como aparece en el Nuevo Testamento. Pero su conducta es otra. La mejor manera de ellos controlar la población es manteniéndolos en la ignorancia. Si un individuo no posee conocimiento alguno sobre el antiguo griego koiné, ni las prácticas, costumbres, y culturas de los antiguos griegos clásicos, helenistas, y antiguos, tal persona no tiene manera para conocer la verdad. Precisamente es por esa razón que el Establecimiento Eclesiástico omite y esconde toda explicación lingüística no solo sobre el vocablo griego sino sobre las prácticas y costumbres de aquellos pueblos que utilizaban el griego koiné como su lengua “universal.”

La falta de conocimiento da como surgimiento el atrevimiento. Presentar la verdad no es ser prepotente. Por el contrario, refleja honestidad. Una honestidad que el clero católico y evangélico no ha tenido. El haberle escondido a la humanidad una infinidad de conocimientos es la prueba culminante sobre su falta de honestidad. Si alguien lo engaña a usted, es obvio que esa persona desea controlarlo a su propio antojo. La Honorable Dinastía solo ha revelado verdades. Es obvio que esas verdades afectan ciertos intereses. Si usted como individuo se ofende cuando se le revela la verdad, entonces usted tiene que trabajar consigo mismo, pues prueba que usted todavía permanece esclavizado a unos dicterios que no son verdaderos. Usted debe preguntarse; ¿porqué el clero me ha engañado? Pero sobre todo debe preguntarse; ¿estaré dispuesto a continuar recibiendo tales engaños? ¿Estaré dispuesto a que continúen propagando falsedades? Tal acto se denomina como un análisis personal. Si usted se siente ofendido cuando se le presentan ciertas verdades que revelan que ciertos organismos no son lo que pretenden ser, entonces usted tiene un problema. Necesita trabajar consigo mismo por que el continuar recibiendo engaños solo refleja que usted está esclavizado. En todo caso debe evolucionar su conciencia. Prácticamente todo lo que nos ha enseñado el Establecimiento es un montaje que se puede derrumbar con pruebas fidedignas y es fácil de contrarrestar. Todo depende de usted. ¿Estás preparado para el cambio de conciencia? ¿O continuará aceptando falacias creadas? Revelar verdades no es ser prepotente, por el contrario es un acto que refleja valentía; sobre todo cuando existe pleno conocimiento que usted será criticada. Los valientes son los que cambian el mundo. La verdad es algo que todos debemos buscar pero si escondemos la verdad y apoyamos falacias creadas por el establecimiento gubernamental, religioso, o científico, tenemos un problema con nosotros mismos. No podemos expresar que buscamos la verdad y mucho menos que somos amantes de la verdad. ¿Cómo podemos expresar tales cosas cuando favorecemos aquellos que nos han estado engañando durante tantos siglos? Expresar verdades no es ser prepotente, pero si disponemos de un conocimiento que no se consigue en otros lugares y si somos filantrópicos, es obvio que ese conocimiento se lo revelemos a la humanidad por filantropía = amor a la humanidad. La Honorable Dinastía no es una sociedad secreta. Aquellos que lo afirman solo muestran su ignorancia. Es una entidad hermética. Hermética = cerrada. ¿Porqué es cerrada? Los poderes establecidos (Establecimiento) no desea que la humanidad conozca ciertos misterios y ciertas realidades. La historia es el mejor testigo. Cuando se reta al Establecimiento éste utiliza mecanismos engañosos, desprestigios, infames, para inculcar en sus conciencias una idea adversa y contraria con el propósito de que usted no crea lo que otros medios que no sean los establecidos le presentan. Es un modo de control mental. Nosotros hemos dado catédra pues la realidad es que nuestros planteamientos no han sido refutados de manera escolástica ni siquiera por los jesuitas. A pesar de que ellos incurrieron en una campaña de desprestigio donde trataron de satanizarnos. ¿Quiénes son realmente los satanistas sino  aquellos que han cometido genocidio contra la humanidad y han asesinado a millones de personas durante todo el transcurso de su existencia? Declarar la verdad no es ser prepotente, es ser valiente. Si ellos realmente creen en la Biblia practicarían sus mandamientos; “no matarás.” Y; “en esto conocerán que sois mis hijos, en que os ameis unos a otros.”

Por último, poseer conocimiento no es sinónimo de superioridad. En toda instancia superioridad tiene que ver con la naturaleza de la cual estamos hecho, los compuestos químicos orgánicos o espirituales. El que una persona posea conocimiento no significa que sea superior. Para enseñar sobre la superioridad, sería necesario que el individuo promulgue que su naturaleza compuesta orgánica química es superior a la de cualquier otro ser humano. Entonces tal individuo estaría enseñando aunque por medio de la falsedad, que es superior a los demás. Ese es el caso de la teología sobre la persona de Cristo cuando la Biblia establece que él es Señor de Señores. Y cuando Cristo declara “Yo y el Padre uno somos.“ Estaba postulando su superioridad como naturaleza espiritual y como parte de la deidad. Pero eso es teología y es otro tema. Eso es definir superioridad. Poseer conocimiento no es un acto de enseñar superioridad por que no se habla de la naturaleza en la que estamos hechos. Por lo tanto, aquellos que de manera errada creen que la Dinastía enseña que “es superior” a los demás están totalmente perdidos y muestra varias cosas. En primera instancia es muestra de la falta de un conocimiento profundo sobre el vocabulario, y segundo demuestra que no ha estudiado de cerca nuestros escritos técnicos. Los seres humanos son iguales por que estamos hechos bajo los mismos compuestos químicos y orgánicos que todos los demás seres humanos. Por lo tanto, no es contradictorio establecer que todos somos iguales. Por el contrario, refleja una gran verdad. Nunca hemos enseñado que somos superiores, nunca. La persona que haya hecho semejante expresión refleja una de dos cosas, ignorancia, o una mala intención que ha sido refutada.

El propósito de haber presentado este escrito relacionado sobre la Biblia, la hechicería, y el espiritismo es para que ustedes analicen cuanto conocimiento se le ha ocultado a las masas. La manera en la que se ha falsificado un libro para acomodar ciertos criterios a sus enseñanzas. La razón por la que en el Nuevo Testamento se traduce pharmacoa por hechicería es que debe presentarse la realidad sobre lo que conllevaba el proceso de pharmacoa. Se debe a motivos políticos y eclesiásticos de lo cual Sir Francis Bacon tomó una parte muy esencial en la edición de la Biblia. La Honorable Dinastía presentará pruebas contundentes que estremecerá nuevamente los cimientos del Establecimiento bajo el nuevo documental “La Revolución Intelectual.” El mundo entero conocerá toda la verdad. Por eso nuestros archi detractores los jesuitas están furiosos pues disponemos de la valentía y sobre todo del conocimiento para despertar la conciencia de la humanidad.